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Las 5 verdades del kayakista seguro

 

8. Estado Físico

     Si quieres apostar en la vida, deberías apostar por ti mismo

Para practicar kayakismo, no es necesario ser un atleta, pero sí beneficiarnos con mantener un estado físico acorde a la realización de cualquier actividad deportiva.

Sabemos que es importante cultivar una vida sana y sobretodo aeróbica, y este deporte si quisieramos, puede complementarse con muchos otros deportes como ser bicicleta, trote, natación, tenis, futbol, ski o caminatas por la montaña entre otros, es decir, que es bienvenido todo lo que mejore nuestra capacidad aeróbica ya que incrementa la resistencia al trabajo físico prolongado, que es en definitiva, lo que más contribuirá a poseer una buena forma física y estar sanos.

Sin embargo, el navegar en kayak tienen algunas ventajas positivas que los demás deportes no poseen. Ninguno de los otros deportes puede realizarse en forma apropiada durante varias horas o todo un día sin ser un verdadero practicante o profesional, y en caso de hacerlo, obtendremos “como premio” al otro día por falta de continuidad de la práctica, las típicas agujetas musculares producto de movimientos no habituales.

En cambio en la práctica con kayak de mar, si dominamos una buena técnica y cierta cadencia de paleo que es algo que se logra en muy corto plazo, podremos estar ausentes de practica durante algún tiempo y hasta algunos meses sin palear, y al retomar un día determinado que nos plazca participar de alguna excursión o solo navegar para desintoxicarnos de lo que nos rodea, disfrutaremos del mar, de la naturaleza al aire libre y de una jornada deportiva completa, sin experimentar agujetas en dias posteriores. Esto se debe a que el kayak, una vez que se ha comenzado a palear, flota por sí solo y desliza sobre el agua sin generar ningún tipo de impacto agresivo o de estiramiento violento a lo que el cuerpo se había desacostumbrado.

Como prueba de ello, veremos que un curso de iniciación al kayak de mar puede realizarse en cuatro horas continuas en el mismo día a cualquier persona, y esta al siguiente día tiene una sensación de suave cansancio general con ausencia de "tirones" o fuertes dolores musculares.

Ahora bien, para todo kayakista es indispensable saber nadar. Y saber nadar no implica poder hacer un largo de 25 metros en una piscina climatizada llegando con las pulsaciones a 180 por minuto, sino lograr tener una posición psicologicamente confortable en el agua. Es decir, no es imprescindible tener un estilo perfecto de crowl o pecho, pero sí saber bucear varios metros bajo el agua, experimentar y jugar con la sensación de zambulirnos y poder divertirnos con las olas, o intentar nadar un día de tormenta o mar revuelto, sintiendonos revolcados por las olas con o sin chaleco salvavidas, sin presentar signo alguno de nerviosismo, sino más bien divirtiendonos al saber que logramos un buen entendimiento con el medio acuático.

Se sorprenderían de ver como buenos nadadores resuelven fácilmente situaciones complicadas en kayak con mala mar sin tener la teoría o meses de práctica, en detrimento de aquellos que si bien son técnicamente perfectos en piscina, sus habilidades acuáticas son limitadas en medio de la naturaleza pura.

Por ello deberemos aprender y practicar como resolver situaciones estando dentro del agua junto a nuestro kayak, con el equipamiento completo y poder tener alguna forma particular de volver a subir a nuestro kayak en caso de vuelco involuntario en forma autónoma, pudiendo utilizar alguna de las distintas formas técnicas de hacerlo que ya veremos más adelante.

Por ello recomiendo que si vas a emprender este deporte, que tu armonía con el medio acuático sea lo mejor posible para lograr los mejores resultados y tranquilidad en el agua.

Nuestro único temor en el agua debería ser el frío.

La hipotermia causada por el frío es la causa mas frecuente de riesgo real de todo kayakista al momento de descontrolarse una situación, producirse un vuelco inesperado o estar nadando en medio de algún lugar involuntariamente, para lo cual nos proveeremos del material necesario y adecuado para cada época del año, porque os aseguro que las noticias fatales de aquellos pocos kayakistas que quedaron permanentemente paleando sin regresar a casa, es casi un 95 % por causas combinadas entre la hipotermia, la falta de condición física y la ausencia del equipamiento correcto, mezclado con el miedo generado por no poseer suficiente habilidad en el agua.

Además, si tienes una fiesta la noche anterior a una salida en kayak y sabes de antemano que te acostarás muy tarde con algún exceso además del cansancio, os recomendamos que dejeis la misma para la próxima semana, porque estar frescos y atentos nos ayudará a palear en buenas condiciones fisicas y mentales y conjuntamente, poder pensar mejor para actuar con rapidéz en caso de necesitarlo y tener nuestros cinco sentidos a tope. También así será mucho más beneficioso disfrutar de la aventura de palear por el mar, por un río o un pantano.

Por ello y para dar por finalizado este primer punto, quiero que quede claro que la puesta en forma de tu físico ante esta asignatura pendiente de practicar kayakismo junto a la concreción de poseer una posición psicologicamente confortable en el agua, correrá por tu exclusiva cuenta y si no lo tienes, llevará su tiempo de entreno que recomiendo cultivar y para lo cual estoy a vuestra entera disposición de consulta y consejo.

En la Vuelta a Menorca, una tormenta inesperada casi al anochecer cayó sobre nosotros con viento y fuerte lluvia. Eramos cinco kayakistas bien equipados y con la suficiente técnica y experiencia para divertirnos en una situación que no era la ideal porque todos cumpliamos con el "Tao" de las 5 verdades

 

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Maraton Barcelona 2008 - 42 km.

 

Algunas horas de natación semanales no vienen mal para adquirir capacidad aeróbica.

Además, aquellos que no tengan una buena posición psicológicamente confortable en el agua, os recomiendo que realicen ejercicios de apnea, juegos de buceo, y simulación de situaciones comprometidas como si nos hubieramos caido al agua o salido del kayak sin quererlo.

En una piscina podrán aprender mucho más rápido y fácil a "estar cómodos" entre las olas a la hora que una tormenta o viento fuerte que nos sorprenda.

He realizado muchos cursos de iniciación al kayak y no es casual que el 100% de los que realmente son buenos nadadores resulten ser buenos kayakistas y contrariamente aquellos que no están cómodos y confortables en el agua, a la hora de tener dificultades son abordados por temores que llegan a relentizar sus movimientos y hasta quedarse duros de miedo con los ojos abiertos como dos naranjas.

 

Bucear, tratar de realizar 25 metros bajo el agua o más, intentar acostarnos o sentarnos en posición de buda en el fondo de la piscina sin aire, sacarnos las antiparras bajo el agua o buscar en el fondo de la piscina varios objetos a la vez como llaves, tuercas o tornillos, nos llevará sin dudas a estar sin nervios a la hora de tener que entrar al mar por la playa con rompiente o salir revolcados por las olas sobre la arena, como tantas veces a nosotros, los ahora "Profesores" nos ha sucedido.

No pasa nada!!!

Solo es cuestión de acumular experiencia y mejorar la técnica de apoyos y entrada y salida al agua con olas.