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Quedarse quieto sin hacer nada...

No podemos detener el tiempo. La vida continúa segundo a segundo y sin quererlo, vamos definiendo nuestro futuro inmediato a cada paso, en cada acto conciente o inconciente.

Lo que si es verdad es que ahora mismo podríamos cambiarlo todo; familia, trabajo, amigos, simplemente si decidimos tomar un tren para bajarnos lejos en cualquier estación y en cualquier otro lugar generando una situación distinta a la que teníamos planificada. Quizá mejor, quizá peor, pero seguro que distinta.

Podríamos empezar de nuevo si nos apeteciera, ya que normalmente pensamos que estamos atados a muchas cosas, pero en verdad no estamos atados a nada.

No digo que esto de "cambiar todo" es lo que hay que hacer, pero si afirmo que podríamos hacerlo.

Y a partir de ello, reconozco que podemos encontrarnos con frases, hechos, actos propios o ajenos, lecturas o personajes que quizá definan en algún momento determinado... nuestro futuro.

Personalmente recuerdo pocas cosas que me hayan "movido la estantería mental", pero me llega a la memoria una, y fué cuando leí por primera vez una frase que decía: " el objetivo de la vida es...." y sorprendiendome como aquel que vé un fantasma, cerré inmediatamente el libro.

No podía creer que alguien con tanta simpleza había escrito sobre ello, y me iba a manifestar este secreto, cual era el objetivo de la vida, pregunta que en algún momento todos nos hacemos, de difícil respuesta para cualquier mortal, y quería disfrutar de ese momento, de ese magnífico silencio junto a una gran espectativa que se habia generado ante lo que estaba por ser desvelado frente mis ojos, confiando una vez más en que algo importante se me revelaría, como un texto sagrado.

Esa noche dormí muy feliz, relajado, y al otro día volví sobre el texto que decía algo así....


"Todos nacemos, crecemos, llegamos a viejos y finalmente morimos.
El objetivo de la vida es evitar durante esta evolución,
cualquier tipo de sufrimiento humano.
"


Y entonces claro, para esto trabajamos, estudiamos, tenemos familia, visitamos amigos y buscamos una buena calidad de vida, con el objetivo de vivir bien y ser felices.

¿Y como llegar a este estado de felicidad, de paz duradera y en armonía plena con todo lo que nos rodea?

La respuesta es trabajando sobre ello, cultivando, y así como si llueve y sales a la calle sin paraguas te mojas, tambien hay ciertos ejercicios que podemos hacer para relajar la mente y esperar que lo mejor nos suceda.

Uno de ellos es cuidar nuestro físico a traves de practicar algun deporte por ejemplo, y si es divertido mejor como les propongo en esta web la navegación en kayak de mar; pero ¿y la mente?..., como la entrenamos para que todo nos vaya bien. La respuesta es también entrenandola, como aquella persona que corre maratones y sale cada mañana a trotar, mide sus tiempos, planifica sus horarios, se alimenta sano y duerme bien además de tener un trabajo, amigos, familia y tiempo de ocio.

Para trabajar sobre la mente, para educarla contra el estrés, los miedos y las ansiedades que este genera, hay infinidad de actividades beneficiosas como el yoga, el Tai Chi o la práctica de la meditación entre otras, y desinteresadamente les presento mi forma de entrenar la mente, que no digo que sea la mejor, pero que a mí me sirve y ha mejorado mi calidad de vida con su práctica.

 

Introducción:

 

Así como me sucedió cuando encontré el "objetivo de la vida", hace un tiempo leí un título que decía, "Quedarse quieto sin hacer nada", y fué como descubrir tambien un nuevo mundo. El mundo interior, mi mundo interior.

Siempre me interesó la lectura que vá más allá de lo cotidiano, mucho más que la ciencia o la historia, y debo reconocer que los temas ligados con el interior de uno mismo, el yoga, el tai chi, la meditación, la respiración junto a la relajación, y muchos otros de estos temas esotéricos, me han llamado la atención.

Y allí anduve en cursillos de un poco de todo, buscando, intentando, practicando para más seguir buscando, practicando e intentando. Y todas estas diciplinas proponen hacer cosas, realizar ejercicios, ayunos y acciones. Pero en cambio esto era "quedarse quieto y no hacer nada, ni con el cuerpo, ni con la mente..." y me gustaba el desafío.

Porque por más voluntad que pusiera, a fuerza de práctica y concentración, hasta ahora nada había creado en mí, un estado de aceptación natural entre la práctica, la teoría y el vivir día a día.

Y fuí vegetariano, pero como argentino que soy, la carne me gusta demasiado, y no me interesa profundizar sobre la conveniencia o no de una alimentación con animal muerto, o con verduras o frutos vegetales, y disfruto de un buen asado con amigos, o de un chuletón en Asturias o en el País Vasco, porque creo que Dios, sentado en una mesa, también se lo comería.

De allí quizá que mi libro de cabecera haya sido "Sidarttha" de Herman Hesse, que te recomiendo leerlo despacito si aún no lo has hecho, donde refleja la vida de un hombre sabio que prueba durante el transcurso de sus días, varias vidas a la vez, experimentando con sus propias vivencias, mas que buscando buenos maestros, y encontrando muchos sabios reales e iluminados verdaderos y a los cuales podría haber seguido, no lo hizo.

Y por ello, esto de "quedarse quieto sin hacer nada", es lo que actualmente llena parte de mi día, todos los días, y me vá muy bien. Por ello te lo cuento, no para que repitas porque las experiencias son personales, sino porque quizá a vos tambien te sirva, y por ello te cuento mi experiencia y si te interesa, como cultivarla:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       

 

Un método práctico para una llevar una buena vida …

En búsqueda de nuestra armonía

 

"Armonía"

Es el equilibrio
de las proporciones
entre las distintas partes
de un todo,
y su resultado
siempre connota belleza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si queremos entrar en armonía con nuestra vida, encontrar un camino de felicidad y sentir sensaciones de felicidad, paz y de alegría, existe un método que si bien parece “milagroso o mágico”, podrás desde ahora mismo comenzar a aprovechar y comprobar con tu propia experiencia.

Para comenzar... busca un hueco en tu día y disfruta solo del silencio, quieto y respirando suave…

Haciendo esto, solo te llevará unos pocos minutos poder relajarte.

Lo más importante en principio y por ahora es estar totalmente quieto, en una posición cómoda, normalmente sentado, con la espalda recta y una mano sobre la otra. También puedes estar acostado. Yo utilizo una mano sobre otra y la punta de los pulgares juntos, y ambas manos suavemente apoyadas sobre los muslos.

Ya en esta posición relaja los hombros, la respiración no debe ser profunda para que todo el cuerpo se mueva lo menos posible, y deja que los ruidos pasen de largo junto a los primeros pensamientos. Eso sí, mantente totalmente quieto, petrificado, inmóvil y con los ojos entrecerrados. Esboza una leve sonrrisa, ya verás porqué.

Es solo eso, y comprobarás que no es tan fácil. Tampoco difícil, pero todo nos llama a movernos, a no poder estar quietos, a estar pendientes del exterior que continuamente nos llama y nos saca de nuestro interior.

Postura del muerto

Postura sentado

 


Una vez que hayas logrado estar quieto, por lo menos de cinco a quince minutos, comienza a incorporar el hábito de pensamientos positivos, palabras o frases que te ayudarán a sentirte mejor, a estar bien.

Algunas están aquí escritas, otras las puedes formar a tu gusto ya que este es un esfuerzo voluntario y consciente en busca de la armonía, de un relax profundo aunque también muy consciente, muy alerta.

Y comprobarás con el tiempo que es nuestra actitud hacia la vida la que determina las experiencias con las que nos encontramos.

No podemos modificar como nos sentimos, los efectos, pero si podemos modificar las causas que han generado nuestro estado actual, es decir, preparar el terreno para que los efectos sean positivos y cambien infinitamente para mejor, para que todo lo bueno se acerque naturalmente hacia mí.


“Yo puedo ser lo que decido ser en lo más profundo de mi interior”

 

 

Todos deseamos bienestar.

En todos sus sentidos. Y hay formas de lograrlo de forma práctica.

Esta es una de ellas.

Para ello debemos aprender, y estar totalmente convencidos que vale trabajar sobre las verdaderas causas de nuestro estado actual para beneficiarnos en un muy próximo futuro.

Inconscientemente hemos hecho y pensado cosas para estar como estamos, bien o mal.

Los efectos son como estamos, no los podemos modificar.

Pero podemos modificar las causas de nuestro estado actual y estas causas las modificamos a través del pensamiento positivo consciente.

El punto de partida de todo logro es el deseo. Pienso y pido lo que deseo, conscientemente, voluntariamente.

Como un ejercicio físico, hasta hacerlo instintivamente.

Y entonces pienso:

"Deseo estar sano, deseo estar bien, deseo estar con buen humor, deseo estar con un buen trabajo, deseo aprender, deseo tener tiempo libre, deseo tener calidad de vida, deseo tener dinero y deseo estar en familia y con buenos amigos."

Para lograr esto, es el subconsciente el que controla mi camino, mis actos, mis emociones, mi estado físico y mental.

Él puede ser dirigido y entrenado mediante un hábito que consiste en estar quieto y relajado llenándolo de pensamientos positivos.

Comenzaremos primeramente en silencio, que surge con la quietud física para pasar a tener voluntariamente pensamientos positivos y más silencio. Este es el primer paso del auto-control.

Los pensamientos negativos aparecen solos y hay que erradicarlos con los pensamientos positivos, que hay que implantarlos con nuestro pensamiento continuo y voluntario.

Ellos son el remedio contra el miedo, el gran enemigo que genera la angustia, el estres y todos nuestros males.

Por ello hay que ejercitar todo lo positivo, para atraer positivo y estar positivo.

Este velero está encallado, como más de alguna vez nos vemos nosotros en la vida. Y hay tormenta a nuestro alrededor, vientos, frío y furia.

Sin embargo, debemos saber que dejando pasar el tiempo que todo lo cura, podremos recuperar nuestra armonía trabajando sobre nuestro pensamiento, relajando el cuerpo, y serenando la mente.

Y la marea comenzará a subir,
y volveremos a navegar...

Todo aquello que el hombre piensa lo crea, y le puede suceder.

Y si actuamos correctamente en poco tiempo comenzarán a suceder cosas que nos beneficiarán sin esperarlo.

Quizá cosas que ni imaginábamos que sucederían. Lo bueno comienza a llegar hacia mí, y lo malo desaparece.

Y toda esta dinámica empieza con tomarnos día a día tiempo para sentarnos erguidos, cerrar los ojos y estar quietos y en silencio, para luego dar un impulso de pensamiento con palabras y frases positivas para influir el subconciente.

Y día a día significa eso, todos los días aunque sea quince minutos debo estar en mi "punto de quietud".

Si es más tiempo, mejor, más beneficios.

 

 

Y cuando comenzemos a sentir que esa necesidad de quietud y silencio es muy buena para nosotros, todo será natural, como la necesidad diaria de dormir, o ir al baño, o comer, que benefician al físico tanto como a la mente. Y esto, solo con estar unos minutos quieto y con pensamientos voluntarios positivos.

Deben saber que estos pensamientos tienen que pasar por la imaginación y mezclarse con la fé, la emoción y el sentimiento. Solo pensar y repetir las palabras no sirve.

Es necesario que las emociones positivas sean inyectadas en la mente a través de la disciplina de pensar y mantener estos pensamientos permanentemente, hasta que sea un hábito, junto a la autosugestión sobre siete emociones positivas más fuertes:


DESEO - FE – AMOR – SEXO – ENTUSIASMO – ROMANTICISMO – ESPERANZA

Estas principales emociones las utilizamos para trabajar sobre el subconsciente mediante su repetición consciente y sincera para tener siempre pensamientos creativos y positivos.

Podemos pensar por ejemplo lo siguiente, mientras estoy totalmente quieto y relajado:

 

“Deseo estar bien, deseo tener un buen trabajo, que estén bien los que me rodean,
que tenga períodos de mágica felicidad, momentos para volver a sorprenderme,
y tengo fe que lo conseguiré,
porque pongo amor en lo que hago,
entusiasmo y esperanza
en que todo irá siempre para mejor".

Y más silencio y quietud...

Y así sentirme ligero, más relajado, más concentrado en mi interior.

Y puedo comenzar a utilizar infinitas frases, pedir lo que creo necesitar para tener una vida integra, lo que sea del catálogo del universo.

Pero debo saber que todo pensamiento es personal, es decir no puedo pedir que “otros” realicen cosas que yo quisiera que sucedan, sino que solo debo pensar lo que me concierne a mi persona.

Y para que todo funcione debo también agradecer.

Agradecer lo que tengo, la cama caliente, el desayuno, una comida, respirar, el olor de la calle, del mar, todo lo que tengo para agradecer que es infinito si realmente lo consideramos conscientemente.

También están otras emociones positivas que debemos cultivar pensando frecuentemente y fijando mentalmente, y que pueden ser utilizadas para mantener nuestra energía y estar en positivo, atrayendo positivo y repitiendo conscientemente palabras como:

ARMONIA - ABUNDANCIA -AMOR

AMISTAD - ALEGRIA - CONFIANZA - DINERO

EQUILIBRIO - ÉXITO - FELICIDAD - FAMILIA

GRATITUD -LIBERTAD - ILUSION

PACIENCIA - PAZ - PERSEVERANCIA – PODER INTERIOR

PROSPERIDAD - TRABAJO - REGOCIJO

SALUD – SILENCIO - SUEÑOS - RIQUEZA

QUIETUD - QUIMERA - TRANQUILIDAD - SERENIDAD


Verás que son todos pensamientos positivos. Verás que son todos pensamientos voluntarios. Y verás que se transforman en emociones positivas. Serán las causas de los efectos.

No es religión, ¿o si? Pero en verdad no interesa. Es locura; en verdad tampoco interesa. Es ciencia, quizá. Debes solo creer en ello y verás que resulta, y solo eso importa.

Por otro lado, es lógico que las emociones positivas generen y atraigan ideas, personas y toda circunstancia positiva hacia mí.

 

Si deseo algo en especial, esto vendrá hacia mí a través de estos canales fluidos y todo el universo se pone a disposición del pensamiento positivo que deseamos para conseguir esa cosa deseada, y aunque no sepamos que es, todo mejorará mágicamente.

“Soy el dueño de mi destino,
soy el Capitán de mi alma con el pensamiento…”

Y se dará así porque todos tenemos el poder de controlar nuestros pensamientos. Todos tenemos el poder de ejercitarlos.

Esto nos diferencia de los otros seres vivos.

Voluntariamente, pensamos conscientemente, y esto por repetición se grava en el subconsciente, y milagrosamente verás que suceden las cosas que deseamos y mejores aún.

Antes de poder acumular riquezas en abundancia, tenemos que magnetizar nuestra mente con un intenso deseo de riqueza, y hemos de tomar conciencia de la riqueza hasta que el deseo por vivir bien nos conduzca a hacer planes definidos para adquirirlo.


Recordar a cada momento…

“Todo aquello
que la mente humana puede concebir y creer,
se puede alcanzar”.

"Soy mucho más de lo que aparento
y dentro de mí está todo el poder y la fuerza del mundo".

  "Voy a hacer lo mejor de mí para alcanzar lo que deseo".

"Todo lo bueno y positivo se acerca hacia mí."  

Y podremos comprobar que es nuestra actitud mental hacia la vida, la que determina las causas de lo que a diario nos sucede, y todo lo que nos sucede, es el resultado de nuestros pensamientos.

También he experimentado que mientras estamos totalmente quietos no debemos entrar en un estado de somnolencia, sino que es bueno y necesario mantenernos alertas y con una media sonrisa con el rostro relajado, ayudando a tener una respiración suave, no muy profunda para conectar con todo lo que nos rodea en un viaje de placer con nuestro pensamiento.

La mente es energía, fuerza y poder, y da forma y controla la materia. Todo lo que nos sucede a diario forma parte de un pensamiento preexistente.

Como verás, los ejercicios son muy sencillos pero debemos hacerlo todos los días, hasta que sean un habito, que necesitemos estar quietos, relajados, agradecidos y con pensamientos positivos en silencio como un ejercicio más limpiando nuestra mente, para que el subconsciente actúe libremente.

Limpieza mental, moral y física son esenciales si queremos tener progresos.

Por ello, primero dominamos el cuerpo, luego calmamos la mente, y llenamos nuestros espacios con pensamientos positivos, agradecemos y todo ello lo realizamos con placer y a diario.

Cuando lo hayamos logrado como un ritual necesario, las cosas sucederán naturalmente y sabremos porque es lo que está pasando. Hemos generado con el pensamiento las causas y sucederán los efectos.

Todo gracias a la fuerza mental. La fuente de toda nuestra felicidad está ahí y depende de cada uno de nosotros. Solo hay que ejercer el derecho de ser feliz a través de nuestros pensamientos.


El punto de quietud

Es un "lugar" que existe en el ser humano que se caracteriza por su calma profunda, su quietud plena en un silencio perfecto.

Es experimentable personalmente, y aquel que lo experimenta no lo hace egocéntricamente, pues en ese "lugar" no hay noción del yo, ni de esto ni de aquello, ni de adentro o afuera.

Todo lo que se diga sobre ese punto de quietud son meras aproximaciones, porque sólo se puede conocer y comprender mediante la propia experiencia. Es una energía de plenitud, claridad, bienestar, y silencio, con la que es posible conectar cuando uno va más allá del pensamiento y de la memoria.

Ese "lugar", nos colma de un sentimiento de calma profunda, expansión y bienestar.

En ese "lugar", por el que fluye una energía de gran poder, se encuentra la inteligencia primordial. La inteligencia se purifica con la visita a este "lugar" y va desencadenando el estado de iluminación.

Aunque uno/a sólo pueda lograr establecerse en ese espacio de quietud por unas fracciones de segundo, el beneficio que de ello deriva, espiritual, mental y corporal, es extraordinario.

Además, se va modificando la percepción, acrecentando la consciencia y facilitando el progreso interior.

Sólo con la aplicación perseverante y la práctica asidua, acompañada de motivación firme, va uno consiguiendo permanecer por más tiempo en ese ángulo de quietud, superando así viejas estructuras de la mente y reorganizando su psiquis a un nivel mucho más enriquecedor y elevado.


En la medida en que uno va accediendo a ese "lugar" y puede conectarse mejor con él, incluso en la vida cotidiana es mucho más sencillo mantenerse ecuánime y desapegado, firmemente establecido en la energía del que observa sin ser alterado por los procesos externos o los propios procesos psicofísicos, siempre fluidos e impermanentes.

El acceder a ese punto de quietud proporciona paz, claridad e integración; limpia, ordena y quema las latencias nocivas del subconsciente y procura libertad interior.

Esa potencia, que es recobrable mediante el acceso al espacio de quietud, impone una actitud interior más lúcida, atinada e inquebrantable. Más allá de la mente de superficie y el núcleo de confusión y caos que hay en la psiquis, se haya ese espacio límpido y transpersonal.

Cada vez que conectamos con el punto de quietud, algo se está modificando en nuestro interior y estamos dando un paso hacia la autorrealización; pero incluso aquellos que no tengan miras místicas o de autorrealización, encontrarán un gran beneficio en poder nutrirse con la energía de calma profunda, claridad y reposo que proporciona ese "lugar".

 

Todos los grandes maestros de las distintas vías liberatorias coinciden en la importancia de poder conectar con ese ángulo de quietud, capaz de poder mutarnos psicológicamente, ponernos en nuestro eje de equilibrio y facilitar la relación con nosotros mismos y con los demás.

Todos los maestros espirituales, yoguis, lamas, monjes budistas y eremitas, conceden gran importancia a la aproximación a ese ángulo de quietud.

Simbólicamente gusto de denominarlo punto de quietud, porque es el punto de confluencia entre lo humano y lo transpersonal, el ojo de buey hacia lo otro, hacia aquello donde cesa el ego, la avidez, la aversión, el autoengaño y la insatisfacción.


Porque una sonrisa, tambien estando quietos y en silencio...
  

             

El más saludable masaje de belleza para el rostro.

El pasaporte al reino de los Cielos.

El ropaje más lindo del alma.

El mejor antídoto contra las preocupaciones.

La canción de los Ángeles.

La seriedad arrepentida.

La oración de los sabios.

La contraseña entre los amigos.

La puerta de la cooperación entre conocidos y desconocidos.

Alienta la buena voluntad en los negocios.

Acorta el tiempo de la angustia.

Crea la felicidad en la pareja y en el hogar.

Una clara manifestación de salud mental, emocional y espiritual.

Descanso para los fatigados, calor para los tristes y luz para los decepcionados.

Como el sol, ilumina, calienta y se irradia.


 

 

 

 

 

 

 

¿ Cuánto cuesta una sonrisa?
– Nada.

¿Cuánto beneficio nos puede dar?
– Mucho.

¿Qué tiempo dura?
– Un instante.

¿Y cuánto perdura en la memoria?
– A veces toda la vida.

¿Quién es tan rico que no la necesite?
– Nadie.

¿Quién es tan pobre que no pueda regalarla?
– Nadie.

¿Se empobrece el que la da?
– Al contrario, se enriquece.

¿Se puede comprar, vender o robar?
– Sólo se puede ofrecer gratuitamente.

¿Y quién es el que está más necesitado de una sonrisa?
– Aquél que no tiene ninguna para dar.

Sonríe siempre, para no dar a los que no te quieren el placer de verte triste, y para dar a los que te aman la certeza de que eres feliz.

 

 

La sonrisa mas famosas del mundo

La risa en el cuerpo

Se sabe y se recomienda, científicamente, que la sonrisa, la risa y la carcajada enriquecen nuestro organismo.

El movimiento de los músculos faciales está íntimamente relacionado con el sistema nervioso, que controla los latidos del corazón, la respiración y otras funciones vitales.

Aparte del ejercicio muscular que supone, la sonrisa mueve las mejillas y activa el sistema inmunológico.

La risa abre el corazón y tranquiliza el alma.

 

La sonrisa de alguien que consiguió
mucho mas de lo que esperaba


La risa en los seres humanos


Algunas teorías médicas atribuyen efectos beneficiosos para la salud y el bienestar a la risa, dado que libera endorfinas.

Un estudio demostró que algunos indicadores relacionados con el estres disminuyen durante los episodios de risa, además de incrementar el apetito, esto se produce al reducir el nivel de leptina, y aumentar el nivel de grelina en la sangre, se concluyó que produce efectos similares al ejercicio físico moderado.

Mucha gente desconoce los buenos y ventajosos efectos de la risa.

  • La risa disminuye la presencia del colesterol en la sangre pues equivale a un ejercicio aeróbico.
  • La risa favorece la digestión al aumentar las contracciones de todos los músculos abdominales.
  • La risa facilita la evacuación debido al “masaje” que produce sobre las vísceras.
  • La risa contribuye a aplacar la ira.
  • La risa contribuye a un cambio de actitud mental que favorece la disminución de enfermedades.
  • La risa aumenta el ritmo cardíaco y el pulso y, al estimular la liberación de las hormonas “endorfinas”, permite que éstas cumplan una de sus importantes funciones, como es la de mantener la elasticidad de las arterias coronarias.
  • La risa también ayuda a reducir la glucosa en sangre.
  • La risa nos libera del temor y de la angustia.

Las investigaciones han demostrado que hay partes del sintema límbico involucradas en la risa.
El sistema límbico es una parte del cerebro que está asociado a las emociones y que nos ayuda con las funciones de supervivencia básica.

La risa y un buen humor frecuente se asociaban a la frivolidad y la inmadurez. Afortunadamente, las investigaciones, han avalado algo que la sabiduría popular intuía y hoy la ciencia demuestra: reír es saludable.

 

      

 

 

 


 

 


El mundo exterior, es el mundo de los efectos.

Es el resultado de los pensamientos.

Sintoniza tus pensamientos
y frecuencia con la felicidad.

El éxito viene de nuestro interior y se manifiesta en nuestra vida...

CONCLUSIÓN

 

A partir de ahora, eres consciente de que posees una enorme capacidad y fuerza profunda que puede ejercitarse en unos minutos y todos los días, descubriendo un enorme poder latente dentro de ti mismo.

Salimos en busca de cosas externas pensando que van a darnos la felicidad, pero es a la inversa. Primero debemos buscar la felicidad, la paz y la visión interior y luego se manifestará todo en el exterior.

Alguna vez leí algo así… Un monje va al río y recoge agua en dos cubos para realizar sus actividades diarias, y luego, otro monje, que está “iluminado” va al río y recoge agua en dos cubos para sus actividades diarias. ¿Cuál es la diferencia?

Para el que está “iluminado”, ir por el agua es importante. Va con una sonrisa, va oliendo el campo, atento observando lo que sucede a su alrededor, oye los pájaros, el viento golpea suave en su cara, una mariposa lo guía en su andar suave y armonioso, el sol baña sus cabellos o la lluvia refresca su frente. Todo es vida, todo para agradecer, todo por disfrutar y todo para ser realmente feliz. Y para el otro, buscar agua es solo un trabajo.

Sin embargo la diferencia entre ambos yendo por el mismo camino y por el mismo objetivo es abismal…

Trata de iluminarte cada segundo porque todo está para poder ser un elegido y poder reconocer todo el poder que está dentro de uno, formando parte del omnisciente, que todo lo sabe, el omnipresente, que está en todos lados, y como seres omnipotentes, Dios mismo.

 

 

La sonrisa de Buda

 

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